Ferias, trueque y venta ambulante como emergente de la crisis

ACTUALIDAD 03 de julio de 2018 Por
Cada vez más familias recurren a salidas informales para cubrir sus necesidades mínimas
trueque
- ¿Vuelven los "créditos"?: la moneda informal de los clubes del trueque del 2001

El fenómeno tuvo su expansión más importante en aquellos primeros años de la década del 2000, como último recurso ante la profunda debacle socioeconómica en la que desembocó el programa de gobierno de De la Rua regenteado por las recetas del Fondo Monetario Internacional.

A partir de la expansión del mercado interno del período posterior a esa crisis, y aun en los momentos de mayor crecimiento del país, ese sector de la economía popular no dejó de ser necesario como refugio de los sectores excluidos: se organizó, se vinculó con el Estado, y no dejó de estar presente en el escenario como una vía posible, en muchos casos elegida por sus actores como alternativa al mercado "formal".

Así, muchos emprendimientos emergentes se constituyeron en cooperativas, y otros tantos progresaron y se formalizaron como micro, pequeñas y medianas empresas.

En la actual coyuntura, crisis modelo 2018, la vuelta de aquellas políticas llevaron rápidamente el termómetro a aquel punto de ebullición de la salida de la convertibilidad.

Las causas, muchas y muy similares: la apertura de importaciones, el aumento de las tarifas, la baja del poder adquisitivo de los salarios, el cierre de industrias y de comercios, la pérdida de puestos de trabajo, la disparada del dólar, el endeudamiento con los organismos internacionales (otra vez el FMI) que condicionan las políticas económicas y sociales e imponen ajustes al gasto público y también a las inversiones.

En ese marco, con cada vez más gente afuera de los límites de contención, el "rebusque de subsistencia" se reinstaló con fuerza, y las ferias que antes eran mayormente una elección de vida de sus participantes se convirtieron para muchos y para muchas en una salida desesperada para tratar de ganar algunos pesos o conseguir la comida para cubrir las necesidades más básicas de los hogares. 

El Club del Trueque de la Ruta 24

El límite entre los municipios de José C Paz y Moreno se convirtió de manera espontánea en un lugar de intercambio de alimentos y mercaderías para los vecinos y vecinas que no llegan a fin de mes.

La mayoría de ellos desocupados o subocupados, se reúnen allí para proveerse de productos básicos, en la modalidad de trueque, porque dinero no hay. 

Los artículos más buscados son leche, aceite, verduras, alimentos no perecederos, pañales, elementos de limpieza y otros productos de primera necesidad que se volvieron inalcanzables ya sea por el aumento de sus precios o por la falta de liquidez de sus consumidores.

El gobierno comunal del Intendente Mario Ishi reconoce que la dimensión de esta feria en José C Paz creció en un 200%,

Ferias y vendedores ambulantes en todo el conurbano

La expansión territorial del fenómeno marca el nivel del impacto de la economía en los sectores más vulnerables, y también en sectores de clase trabajadora y hasta de la clase media que se acercan a abastecerse de lo básico.

También, muchos trabajadores despedidos o parcialmente ocupados buscan su lugar para vender o comprar, o para canjear mano a mano, o recurren a la venta callejera sedentaria o ambulante.

Sobre este último ítem, si bien la Cámara Argentina de Comercio y Servicios habla de una baja del 38,3% en la ciudad de Buenos Aires, esa cifra obedece al desalojo de los vendedores callejeros de las avenidas Pueyrredón y Avellaneda y del centro de Liniers. Pero si se toman las periferias en la propia Capital y en el Gran Buenos Aires, se observa un crecimiento de los vendedores en los semáforos y esquinas y la instalación de puestos o mantas, por ejemplo en Florencio Varela y Lanús, donde se registró un importante incremento.

Las inmediaciones de la estación de Lanús son, además, escenario de otra gran feria del trueque que crece semana tras semana. 

También "explotan" de gente las ferias informales de San Miguel, Ituzaingó, La Matanza, Florencia Varela y otras localidades bonaerenses, como foto de la difícil y en muchos casos desesperante situación social que atraviesa una parte importante de la población.

Los propios funcionarios del Gobierno Nacional advierten que se vienen meses difíciles y los analistas económicos de todas las tendencias hablan de recesión. Con ese panorama, el paisaje descripto en esta crónica tenderá sin dudas a profundizarse si no hay medidas urgentes o cambios de rumbo, que no parecen estar en el radar de la actual administración.

Pablo Daniel Ovin

Periodista y comunicador social

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