Cerró Metalpar, empresa número uno en fabricación de carrocerías para ómnibus del país

ACTUALIDAD 01 de marzo de 2019 Por
600 trabajadores pierden su empleo y otros 1.000 quedan en situación comprometida
metal

La fábrica más importante de carrocerías para colectivos del país, Metalpar, anunció el cese definitivo de sus actividades, circunstancia que determina que unos 600 trabajadores -entre operarios y personal de tareas de limpieza, seguridad, comedor y mantenimiento - pasen a engrosar la creciente lista de desocupados de la República Argentina.  

Si bien la firma aclaró que todos cobrarán sus respectivas indemnizaciones, queda en riesgo la continuidad laboral de otros 1.000 operarios que se desempeñan en proveedoras y autopartistas por fuera de la empresa.

Metalpar está conformada por capitales chilenos –Metalúrgica Paredes – en sociedad con el grupo brasileño Marcopolo, y sus autopartes son utilizadas por más del 70% de los ómnibus urbanos.

La caída de ventas, la restricción del crédito y la suba del dólar se combinaron para sentenciar el futuro de la firma, cuya planta se ubica en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, partido de San Martín, y cuenta con 22 años de trayectoria.

Dada su relevancia en el sector, trascendió que sus productos no desaparecerán, pero dejarán de ser fabricados en la Argentina y serán reemplazados por carrocerías importadas desde Brasil.

Los dueños de Metalpar también son dueños de la firma Metalsur –compraron el 51% en 2012-, con sede en Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, que también enfrenta una situación crítica que ha derivado en suspensiones en el último año, aunque aún se mantiene en funcionamiento.

Fuentes de la empresa explicaron que la caída de ventas (pasaron de fabricar 12 colectivos por día a 5 unidades) fue consecuencia de la crisis en que quedó sumergido el autotransporte de pasajeros, con la mayoría de las empresas quebradas e imposibilitadas de renovar su parque de vehículos.

En 2018 se encendieron las alarmas cuando la compañía comenzó a aplicar suspensiones de personal, tras pedir al Gobierno, el año anterior, la necesidad de establecer un programa de producción sustentable para superar la caída en las ventas. El convenio firmado contenía un programa de fabricación, pero fracasó porque las compañías transportistas adujeron inconvenientes financieros para darle continuidad.

Las ventas de vehículos pesados 0 km, rubro donde predominan, justamente, camiones y colectivos, registraron en 2018 un descenso del 20,9% respecto del año anterior, según el informe estadístico de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara). Esta merma no fue pareja durante todo el ciclo. Hasta mayo los números eran alentadores, con presagio de ventas récord.  Pero el segundo semestre, atravesado por la fuerte corrida cambiaria y un contexto macro-económico negativo, mostró la cara opuesta. Las ventas se desplomaron, y, ya comenzado 2019, no hay indicios de reacción.

La presión impositiva promovida por el actual modelo económico también desempeño un rol trascendente para la caída de Metalpar  y el momento crítico del rubro a nivel global.

En diciembre de 2018, la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) había advertido que por el método de cálculo de las retenciones, se determinó que las autopartes locales pasaran de recibir una devolución parcial de impuestos del 6% a una penalidad del 6,5% frente a las importadas, quedando los componentes nacionales, de un momento a otro, un 12,5% abajo en cuanto a competitividad frente a lo extranjero.

 

Pablo Rosso

Licenciado en periodismo y comunicaciones

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