Crisis automotriz: suspensiones en Lear de Escobar por la caída de la producción de su principal cliente

ACTUALIDAD 25 de marzo de 2019 Por
La autopartista "paró" a 50 trabajadores ante la falta de pedidos del Grupo PSA, que congeló su actividad
lear

La caída de las ventas desató un efecto dominó en toda la cadena de la industria automotriz

Lear es fabricante y proveedor de los asientos para los modelos de Peugeot y Citroen que PSA ensambla en su planta ubicada en El Palomar.

Por la retracción del mercado interno y la disminución del nivel de exportaciones a Brasil, principal comprador de unidades producidas en nuestro país, PSA paralizó su producción hasta el mes de abril, suspendiendo a cerca de mil trabajadores.

En consecuencia, la planta de Escobar de Lear, una de las tres con las que cuenta la firma estadounidense en Argentina, toma el mismo camino que su cliente más grande y anuncia la suspensión de toda una línea de producción.

Lo pagan los obreros, que se quedarán en sus casas sin trabajar y con una quita del 25% de sus salarios, en principio hasta el mes de abril a la espera de la reanudación de los pedidos de sus manufacturas por parte de PSA. 

La perspectiva es mala, ya que si la producción no se reactiva las suspensiones tanto en el proveedor como en el comprador se convertirán seguramente en despidos masivos.

Según las estadísticas que adelantan las cámaras del sector, los patentamientos de vehículos cero kilómetro caerán alrededor de un 50% en marzo, con solo unas 40 mil unidades vendidas.

Totalizando los primeros tres meses del año el retroceso interanual será similar, con una caída desde los 275.555 vehículos comercializados en el primer trimestre de 2018 a los apenas 140.000 que está redondeando el primer trimestre del 2019.

En tanto, la expectativa para todo este año es, con suerte, de una baja total de entre el 25 y 30%.  

Para peor, las concesionarias anticipan aumentos cercanos al 5% de los precios finales de los vehículos para abril, de los cuales responsabilizan a las terminales que tienen sus costos dolarizados.

Y el dólar sigue su curva ascendente, y el poder adquisitivo de la sociedad sigue a la baja.

Con estas variables y proyecciones más este nuevo antecedente de la paralización de Lear / PSA, que sucede a la reciente suspensión de 400 obreros en la Volkswagen de Tigre, toda la cadena del sector automotriz tiembla: 

Fábricas, proveederes, y también concesionarias. Y en el último y más débil eslabón, los trabajadores y sus familias, que ven en riesgo sus fuentes de trabajo si no hay un rebote en la actividad, que por ahora no avisoran ni los pronosticos más optimistas.

Pablo Daniel Ovin

Periodista y comunicador social

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