Autopartistas denuncian a Renault por abuso de posición dominante

ACTUALIDAD 30 de abril de 2019 Por
Pese a la gravedad del asunto desde la automotriz niegan haber sido notificados.
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La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) elevó un pedido de investigación a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) a raíz de ciertas conductas de Renault Argentina que configurarían «abuso de posición dominante» y, en tal caso caso, «ordene su cese, en defensa del orden público económico», informó la entidad que nuclea a los autopartistas a través de un comunicado.

Algunas de las situaciones que motivaron la investigación y que avalarían la figura de monopsonio (único demandante) en que estaría incurriendo Renault son, entre otras, que durante el período de prueba de sus vehículos los compradores tienen restringida la posibilidad de acudir a talleres especializados independientes, debiendo caer indefectiblemente en las garras de la automotriz de origen francés.

Además existe un monopolio para vender repuestos a su red de talleres oficiales, dado que prohíbe la provisión directa de los mismos por parte de las fábricas de autopartes.

Otro presunto abuso se estaría llevando a cabo al no reconocer los mayores costos derivados del aumento del tipo de cambio, relacionados con materias primas, mano de obra y otras variables.

“Durante la ejecución de las notas de pedido, Renault no informa proyecciones de volúmenes, no ajusta precios por reducción de cantidades, niega certificaciones injustificadas y retrasa el pago de herramientas, entre otras prácticas”, informaron desde AFAC.

Por otro lado, “las grandes inversiones de capital en instalaciones y en desarrollo de producto que los autopartistas realizan para atender los proyectos específicos de Renault implican una fuerte restricción para desplazarse hacia otra terminal, particularmente durante el período de amortización de las inversiones que generalmente requieren un mínimo de 5 años”, ampliaron desde el organismo.

Otra atribución que se toma Renault está relacionada con la modalidad de cálculo de los derechos de exportación sobre los vehículos, que deja afuera a las autopartes importadas y motiva a la automotriz a importar componentes en grandes cantidades para alivianar la carga de dicho tributo.

“Dichas importaciones también son estimuladas por los aranceles de importación de autopartes que Renault abona, que son menores (6,5%) en promedio ponderado a las que los autopartistas deben tributar por sus insumos importados (12%). A su vez, Renault tiene acceso al beneficio del Régimen de Aduana Factoría, por el cual sólo abona aranceles una vez que destina tales insumos al mercado local, a pesar de desconocerse si se ha dado efectivo cumplimiento a los compromisos establecidos en la normativa para poder acceder al mismo”, manifestó AFAC.

La respuesta de Renault a la demanda que los involucra, se dio a través de su voceros, quienes aseguraron que “Renault Argentina no ha recibido al momento ninguna notificación de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia ni de ningún otro ente al respecto: por lo tanto, no podemos responder sobre un requerimiento que no hemos recibido”.

Un nuevo elemento que profundiza la caída de la castigada industria automotriz, cuya producción cayó un 30,7% durante el primer trimestre de 2019 y el nivel de patentamientos promedió un 50% a la baja para el mismo período.

La impunidad de Renault – con el visto bueno (o la vista gorda) del Gobierno Nacional - para manejar a su antojo factores que involucran miles de puestos de trabajo, deja en situación de desamparo a la empresas autopartistas argentinas que, frente a estas reglas monopólicas que desalientan cualquier tipo de inversión y/o proyección futura en cuanto a tecnología y sustentabilidad, apenas pueden mantenerse a flote en un barco sin timón que, en medio de una tormenta que parece no tener fin, día a día se va deteriorando.

 

Pablo Rosso

Licenciado en periodismo y comunicaciones

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